transantiago debe incorpoarar pase gratuito para discapacitados

Santiago, enero 26 de 2007

por Alejandro Hernández *

Las personas con discapacidad son titulares de los mismos derechos que todas las personas tienen, sin embargo sus derechos son diariamente vulnerados.

El derecho al espacio físico, urbano y al transporte es un derecho, sin embargo el Transantiago, el nuevo sistema de transporte urbano de la capital chilena no contempla la accesibilidad para con las personas con discapacidad, lo cual lo deja desde un principio como un sistema de transporte subdesarrollado.

Es por esto que desde la Fundación Nacional de Discapacitados propuse el 19 de Enero pasado, a través del noticiario central de Televisión Nacional de Chile, que el Transantiago tiene el deber moral de incorporar un pase gratuito para las personas con algún tipo o grado de discapacidad. Esta facilidad ya se ha implementado con éxito en países como Argentina.

Propongo que quién tenga el carné de la discapacidad que otorga el COMPIN, pueda optar a su vez a una tarjeta Bip Accesible, para el Metro, buses urbanos e interurbanos, en Santiago y Provincias. Lo anterior, considerando las inmensas dificultades que el sistema de transporte de pasajeros en Chile impone ahora más que nunca a todos los ciudadanos y muy especialmente a las personas con discapacidad.

Solo en Santiago las personas con discapacidad alcanzan más de 750.000 y más de 2 millones quinientas mil en el resto del país. Las Normas Uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad; la Ley 19.284 de Integración Social de las Personas con Discapacidad promulgada en Chile en 1994; la carta Fundamental de los Derechos Humanos y la recientemente Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, señalan claramente el deber de los Estados en este sentido.

Muy especialmente en los temas relacionados con El respeto de la dignidad inherente, la autonomía individual, incluida la libertad de tomar las propias decisiones, y la independencia de las personas; La no discriminación; La participación e inclusión plenas y efectivas en la sociedad; El respeto por la diferencia y la aceptación de las personas con discapacidad como parte de la diversidad y la condición humanas; La igualdad de oportunidades y por supuesto: La accesibilidad.

La integración social de las personas con necesidades especiales, , se mide en como nuestras sociedades y muy especialmente los Estados, van integrando la diferencia. El coordinador general del transporte Germán Correa anunció hace cinco años, en Abril del año 2002, la exigencia de una rampa especial para personas con discapacidad en las bases para la licitación de recorridos de la locomoción colectiva del año 2003.

Estamos en pleno año 2007, ad portas de lo que será la puesta en marcha del Transantiago y vemos con impotencia que menos del 10% de los buses integran dichas rampas y que además son manuales, es decir imposibles de operar de forma auto valente por una persona sola en silla de ruedas. En Brasil los buses las tienen hidráulicas y le permiten a las personas operarlas sin la ayuda de terceros. La mayoría de los buses en Chile siguen operando igual que en los años ochenta, de manera desagradable de acceder para una persona ciega, adulto mayor o con alguna discapacidad física.

El sistema de torniquetes al interior de los buses no es accesible, ni cumple con las Normas básicas de urbanidad, ya que no es integral y no considera la necesaria inclusión de las personas con discapacidad. No existen baldosas con surcos que les permita a las personas ciegas llegar desde los paraderos con las estaciones de metro; no se han modificado los semáforos para que incorporen sonido, similares a los que existen en contados cruces de calles en el centro de la capital y ciudades como Río de Janeiro en Brasil.

Por su parte la Empresa metro S.A. se incorpora más pasajeros al Transantiago sin disponer de una Línea 1 y 2 accesibles. Siguen estas sin considerar accesos para todos, me refiero a la ausencia de rampas y ascensores para discapacitados. Solo falta la voluntad y la conciencia de la Gerencia de la Empresa Metro como para que todas sus estaciones sean accesibles para discapacitado. Ofrecemos nuestra asesoría tanto a la Empresa metro como al Estado de Chile.

Debemos lograr una accesibilidad para todos y no crear un "Acceso Especial" para las personas con discapacidad. Esto quiere decir que el grado de desarrollo de un plan de transporte de pasajeros, se mide en la forma en que considera a las personas con discapacidad, de lo contrario estaremos siempre frente a un transporte de cuarta o quinta categoría a nivel mundial. Se debe crear la oficina de la discapacidad en cada Ministerio, mientras esto no suceda, seguirán estas graves omisiones sociales que impiden el normal desarrollo humano.

*Alejandro Hernández es Presidente de la Fundación Nacional de Discapacitados.

Mail: director@fnd.cl

 

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