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Sábado 31 de Marzo de 2007

Publicado por El Mercurio/Revista El Sábado / Santiago

Discapacitados, los pasajeros olvidados del Transantiago

En el papel, los 750 mil discapacitados de Santiago parecían más cerca de la integración con el nuevo plan de transportes urbano. Pero en la práctica, enfrentan otros obstáculos para trasladarse: desde los reclamos de la gente en los horarios peak, hasta los atochamientos, que hacen que la idea de subirse a un bus o a la línea 1 y 2 del metro sea imposible.

Cuando Luís Flores hace parar a un bus troncal en Avenida Recoleta a las dos de la tarde desde su silla de ruedas, el vehículo se detiene, el chofer baja, instala la rampa manual en el acceso de la mitad de la máquina, lo sube y asegura su silla con correas de seguridad.

Al bajar, el atento chofer se encarga del mismo proceso. Antes, Flores no podría haberse desplazado en silla de ruedas en micro. El mismo sistema de las micros amarillas, de hecho, lo condenó a la silla para desplazarse: antes lograba moverse usando sólo un bastón -consecuencia de un grave accidente automovilístico hace 25 años-, pero en octubre se cayó de una micro y se lesionó a tal punto que debió pasar dos meses en cama. Ahora depende de la silla para salir de su casa. Y ahora en la micro que toma en Recoleta hay una rampa y un chofer solícito.

"Deberíamos hacer esto siempre", comenta el conductor, "pero en las horas peak no se puede, los buses van llenos y la gente reclama".

En la capital post-Transantiago, los cerca de 750 mil discapacitados que viven en la ciudad se ven enfrentados a una situación paradójica: mientras existen más posibilidades de acceso a los buses en comparación con la era de las micros amarillas -aunque esas posibilidades siguen siendo dramáticamente insuficientes, el crítico funcionamiento del Transantiago ha transformado su uso en un lujo limitado a algunas horas, en algunas partes.

"Es un plan que efectivamente tiene muchos problemas, pero ya plantea la consideración de la accesibilidad para los discapacitados y demás personas con movilidad limitada", destaca Leonor Cifuentes, directora del Fondo Nacional Para la Discapacidad , Fonadis, quien asegura que ese organismo estatal fue consultado en el diseño del Transantiago.

"Antes era impensado que una persona con silla de ruedas se subiera a una micro amarilla", comenta. En el diseño, parecía impecable. Pero los desastrosos efectos de la puesta en práctica, con los paraderos y buses atochados y los pasajeros al límite de su paciencia, han terminado por convertir estas ventajas en una promesa que sólo se paga en incómodas cuotas.

"Es cierto que ahora hay más micros con espacios para discapacitados, pero la gente se enoja si es que uno los usa", dice Jeannette Sandoval, una mujer de 40 años que vive en Maipú y que se moviliza a diario en su silla de ruedas para asistir a sus clases de Psicología y para entrenar en su deporte: bochas.

"La gente alega porque el lugar que podrían ocupar ocho o más personas, ahora está completo nada más que con una (en silla de ruedas). "Siempre estoy llegando atrasada al lugar donde estudio. Y aunque me dejan llegar más tarde, los profesores no pueden estar acomodando sus clases a mi hora de llegada. He perdido muchas clases por lo mismo".

Los reclamos del "Chile solidario" -en el que veinte años de Teletón pasan al olvido cuando se llevan horas de espera en paraderos atochados y con un viaje como sardina en perspectiva, son sólo uno de los obstáculos con que las personas con discapacidad se encuentran a la hora de intentar ocupar el transporte público tras la puesta en marcha del plan Transantiago, el 10 de febrero de 2007.

Según la actual directora del Fonadis, uno de cada cuatro buses de los recorridos troncales tiene rampa, piso bajo y lugar especial para discapacitados. Pero eso es en los troncales. En los recorridos alimentadores, donde los buses son básicamente las micros amarillas repintadas, no existen tales condiciones de accesibilidad, con un agravante que ha hecho aún más dramática la situación de quienes tienen alguna discapacidad física: hay sectores que han quedado sin recorrido, exigiendo un desplazamiento mucho mayor a los usuarios. Además, los transbordos necesarios para llegar a destino dificultan las cosas a tal punto que muchas veces los discapacitados deben resignarse a quedarse en casa.

"Los transbordos son un súper problema", comenta Jeannette Sandoval. "Una vez uno de los chicos del Transantiago que ayudan en los paraderos me ofreció llevarme hasta mi casa. Y aunque eso me facilitaría el traslado, no es la idea. Mi única alternativa para poder mejorar mi situación de transporte es que sea millonaria y pueda comprarme un auto.

Alejandra Díaz a veces salía de su casa en la Villa Alegre , en Cerrillos, con su hijo Boris Contreras (hoy de 32 años), que nació con parálisis cerebral, para llevarlo al médico y pasearlo por el centro. Costaba subirse al bus, pero lo hacía. Ahora los buses pasan más lejos de su casa y llegar al centro implica hacer, al menos, un transbordo. "Para andar con Boris no me sirve el actual sistema de transportes", señala.

"Estamos prisioneros, porque los buses de acercamiento no tienen rampa", comenta Luís Flores, persona ciega que vive cerca de un recorrido troncal y que representa a discapacitados de su comuna en su condición de orientador del Consejo local de Lisiados. Como tal, se desplaza principalmente a reuniones a juntas de vecinos y consultorios, empeñado en realizar un catastro de los discapacitados y llevar sus peticiones a las autoridades. "Mi pregunta a la Presidenta es: ¿cuándo los discapacitados podremos movilizarnos sin problemas?".

El año 2010. Para entonces la totalidad de los buses y paraderos "deberían" considerar opciones de accesibilidad para personas con discapacidad física u otra dificultad de desplazamiento (como los ancianos). Así lo destaca Leonor Cifuentes. "Es la meta del plan Transantiago, que progresivamente toda la flota de transportes se haga accesible".

Cifuentes conversó con esta revista horas antes de abordar un avión para acompañar a la ministra de Planificación a Nueva York. El objetivo del viaje era la firma de Chile ante la ONU de la Convención Internacional por los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad, que debía firmarse ayer.

"Es interesante el enfoque", comenta la directora del Fonadis. "Plantea que este es un tema de derechos humanos: es el entorno el que debe adaptarse a las necesidades especiales de las personas con discapacidad", explica. "Con esto el Estado se obliga a promover y garantizar el pleno respeto a los derechos de las personas discapacitadas . La convención incluye un sistema de monitoreo, de seguimiento de los avances en el tema (como ocurre con las relativas a los derechos del niño y de la mujer)".

Un plan que, como el Transantiago, suena muy bien en el papel. Pero falta que se ponga en práctica. "Chile tiene el deber moral y legal de ponerse a la altura de esta convención", enfatiza Alejandro Hernández, presidente de la Fundación Nacional de Discapacitados , ONG dedicada a educar, concienciar y defender sus derechos .

"El transporte es un derecho fundamental si hablamos de derechos humanos: una persona que no puede movilizarse, difícilmente puede ejercer otros derechos humanos como los de rehabilitación, salud, educación, trabajo, cultura y asociación".

Según cifras de la Fundación , el 90% de las personas con discapacidad en Chile no realiza ninguna actividad remunerada. Hernández señala que su organización ha estado monitoreando en terreno las dificultades de las personas con discapacidad desde la puesta en marcha del Transantiago.

Sobre la base de ello han elaborado una serie de peticiones al Ministerio de Transportes, que incluyen la implementación de una tarjeta para viajar gratis y la instalación de rampas en todos los buses. Y no rampas manuales, sino hidráulicas . "De esa manera, la persona con discapacidad las puede usar en forma autovalente y el chofer la puede manejar desde su tablero", explica Hernández.

Otras peticiones de la Fundación incluyen demandas básicas muy anteriores a Transantiago; demandas de sentido común que siguen quedándose en el terreno de lo pendiente en nuestro tropezado camino hacia la integración de quienes tienen algún tipo de discapacidad: la accesibilidad en las líneas 1 y 2 del metro . Una lucha antigua. Recién en abril de 2005 el acceso a la estación Ecuador -frente al Instituto de la Teletón - fue habilitado con ascensores, y esa sigue siendo una excepción en la primera línea del tren subterráneo. Algo grave, considerando que el Metro es pieza central en el diseño del plan Transantiago.

"Otro punto que nos preocupa es que en muchas estaciones nuevas hay un espacio mayor entre los trenes y los andenes, de unos 10 a 15 centímetros , lo que está provocando accidentes", asegura Hernández. Y luego, por supuesto, está el problema de todos los usuarios del Metro, que se multiplican para los discapacitados que logren subirse a un carro. "Si la gente sin ningún inconveniente (físico) se ahoga, yo me achurrasco", resume Jeannette Sandoval.

La directora del Fonadis asegura que han llevado estas demandas a la empresa. "Hemos conversado con el presidente del metro para avanzar en un plan de accesibilidad", dice. "Son conversaciones preliminares; entendemos que hoy hay un problema crítico. Hay que ir resolviéndolo paulatinamente".

Según la Empresa Metro S.A. el 66 por ciento de las estaciones cuentan con accesos para discapacitados. Dicen que "Por razones de infraestructura y "presupuestarias", no ha sido posible incorporar estas mejoras físicas en la línea 1 y 2", según comunicado de Álvaro Caballero, gerente comercial de metro.

"La línea a Maipú y la extensión a Los Dominicos contarán con todo el equipamiento necesario", aseguran. El hecho es que el Metro sigue siendo inaccesible para discapacitados, ya que no contempla el diseño universal.

Al presidente la Fundación Nacional de Discapacitados le preocupa que hasta el momento las soluciones propuestas desde el Ejecutivo para mejorar el Transantiago no avancen en el camino de la accesibilidad. "Siguen sumando más buses en las calles y más carros en el metro, pero estos siguen teniendo la misma falencia", comenta Alejandro Hernández. "Vamos a seguir constatando que estamos frente a un sistema subdesarrollado que no contempla el diseño universal, es decir, posible de usar por todas las personas", señala.

Fuente: Diario El Mercurio


Viernes 16 de Marzo de 2007

Alejandro Hernández: Transantiago no respeta Ley de la Discapacidad.

Publicado por Radio Cooperativa/ Santiago

 

 

El presidente de la Fundación Nacional de Discapacitados, Alejandro Hernández, calificó en entrevista con El Diario de Cooperativa , al Transantiago como inaccesible para más de 700.000 personas que en la capital tienen alguna discapacidad. Además, sostuvo que no respeta la Ley sobre el tema ya que el sistema presenta omisiones que hacen difícil utilizarlo por los discapacitados.

A continuación, la trascripción de la entrevista realizada a Alejandro Hernández por el destacado conductor de Radio Cooperativa, Sergio Campos:

Sergio Campos: Como está usted, buenos días.

Alejandro Hernández: Buenos días Sergio, un placer saludarlo y un saludo a todas las personas con discapacidad y a sus familias que sintonizan Cooperativa esta mañana.

Sergio Campos: Las personas con discapacidad hacen reclamos. ¿Cuales son las más comunes relacionadas con el transantiago?.

Alejandro Hernández: Principalmente Sergio, es que el Transantiago, este nuevo sistema de Transporte inaccesible para más de 2 millones y medio de personas con discapacidad en Chile y más de 750.000 personas en Santiago, es que no respeta la Ley de la Discapacidad.

Nosotros como Fundación hemos denunciado omisión en cuanto a la implementación de sistemas accesibles en los buses del Transantiago y en el metro Urbano, lo cual sigue atropellando los legítimos derechos ciudadanos y por supuesto los derechos humanos, por que el no acceder al derecho al Transporte, coarta el ejercicio de otros derechos como por ejemplo el derecho a la Salud , a la educación, a la rehabilitación y al trabajo por cierto.

Sergio Campos: ¿Ustedes han hablado con el Ministro de Transportes?

Alejandro Hernández: Nosotros lo que hemos hecho desde la implementación del Transantiago es proponer a la comunidad, a al opinión pública un paquete de cinco medidas urgentes. Hace un mes que tenemos solicitada la entrevista con el Ministro, sin ninguna respuesta hasta el momento. Este paquete de cinco medidas lo componen cinco temas que son fundamentales, que la hemos pensado con el fin de que exista un transporte, cuyo merito sea que su característica se acerque lo más posible hacia la Accesibilidad Integral.

Es decir, en países como Argentina y España, antes de poner en marcha un sistema de transportes, o un nuevo sistema de transporte combinado, como es el caso de buses y metro en Santiago, se piensa primero en las personas con discapacidad porque si es accesible el transporte para personas con movilidad reducida, con mayor razón lo va a ser para el resto de la población. Entonces los errores cometidos hay que reconocerlos y hay que trabajar mancomunadamente para superarlos.

Sergio Campos: Alejandro, cuáles son las cinco medidas concretas que ustedes proponen.

Alejandro Hernández: Numero uno: Implementar la Tarjeta Accesible Gratuita en Santiago y Provincias para beneficiar a todas las personas con discapacidad, igual como se hace en Argentina. Segundo: la instalación de rampas hidráulicas, manejables por los conductores desde su tablero en todos los buses.

Sergio Campos: ¿En los nuevos no hay rampas hidráulicas aquí en Santiago?

Alejandro Hernández: No hay rampas hidráulicas, las que vemos son donde la persona con discapacidad necesita de un tercero, lo cual coarta totalmente la posibilidad para acceder a los buses. Las hidráulicas son las que se pueden comandar desde un sistema automático desde el tablero por el chofer. Tercera medida: Rampas y ascensores para personas con discapacidad en la Línea 1 y 2 del metro urbano de Santiago, el no ponerlas es atropellar abiertamente la Ley y la ley es para respetarla. Número cuatro: Instalación de semáforos con sonido para personas con discapacidad visual, porque hay que recordar que las personas con movilidad reducida no son solo las que andan en silla de ruedas, sino que también las personas con discapacidad visual.

Sergio Campos: Semáforos, como los que hay en el Paseo Ahumada o en Estado.

Alejandro Hernández: Si, hay unos semáforos en esas calles que nos han servido a nosotros como ejemplo, pero esto hay que tratar de implementarlo en el resto de la ciudad. Y la quinta medida, que es lo más básico de todo, es solución definitiva de pavimento en calles y veredas de la ciudad, porque fíjate Sergio que la principal dificultad que enfrenta una persona con Discapacidad desde que sale de su casa, es pavimentos de veredas y calles en mal estado, lo que se agudiza con la lluvia. Entonces si los pavimentos de calles y veredas están en mal estado, los paraderos están en mal estado, difícilmente las personas con discapacidad van a poder llegar siquiera a la estación o al paradero. Y dentro de esta cinco medidas, creemos que hay que partir con la tarjeta Accesible gratuita, en vista y considerando la gran cantidad de dificultades que deben sortear todos los días las personas con discapacidad y sus familias.

Sergio Campos: ¿Cuantas son las personas con discapacidad en Chile?

Alejandro Hernández: Dos millones y medio.

Sergio Campos: ¿Y esas dos millones y medio de Tarjetas quién las va a financiar?

Alejandro Hernández: El Estado por cierto. Existe una Convención Internacional para los Derechos Humanos de las personas con discapacidad que dice que es responsabilidad de Estado, propender a la plena Integración Social de las personas con discapacidad y hemos visto, realizando conjuntamente una serie de reportajes respecto al tema desde que se inició el Transantiago el 10 de Febrero de 2007 y hemos visto con mucha pena, como las personas con discapacidad y sus familias, no pueden acceder a los buses, ni pueden acceder a la línea 1 y 2 del metro. Entonces si ha habido tantas dificultades, si no se ha pensado desde un principio, si se han cometido tantos errores y tantas omisiones, yo creo que el Estado tiene el deber y también la oportunidad, de mostrar una señal positiva a este gran sector, a esta gran población de 2 millones y medio de personas con discapacidad y sus familias, porque hay que considerar que dos o tres personas les acompañan a diario, entonces estamos hablando de un tema que afecta a lo menos a 8 millones de ciudadanos chilenos. Entonces hagamos una buena noticia, dentro de tanta mala noticia, este joven que fue baleado en una protesta, por las irregularidades del Transantiago, que ahora al parecer quedaría tetrapléjico, es decir una persona más con discapacidad en Santiago, por esta cantidad, este cúmulo de errores, totalmente posibles de haber sido superados desde un principio y es que no se pensó en los más discriminados, en los más excluidos de nuestra sociedad. Nosotros, las personas con discapacidad y sus familias, pensamos que la tecnología debe ir acompañada y de la mano con una mejora en la calidad de vida de las personas.

Sergio Campos: En esta situación, el Fonadis que papel ha jugado. Malo, regular.

Alejandro Hernández: El Fondo Nacional de la Discapacidad , en base al Primer Estudio de la Discapacidad que se realizó el año 2004, señala en uno de los artículos del documento que el 97% las personas con discapacidad nunca ha recibido salud integral ni rehabilitación en Chile. Estamos hablando de miles de niños, jóvenes y adultos que nunca han recibido rehabilitación ni salud integral en Chile. La secretaria ejecutiva del Fonadis de aquel entonces dijo que le daba vergüenza. Yo creo que con eso está respondida su pregunta Sergio.

Sergio Campos: Queremos agradecerle a Alejandro Hernández, Presidente de la Fundación Nacional de Discapacitados, por este contacto con el Diario de Cooperativa. Está claro el planteamiento que hacen. Están esperando que el Ministro de Transportes le abra las puertas del Ministerio para conversar y plantearle directamente estas peticiones, que son la Tarjeta Accesible que dé acceso gratuito al metro y a los buses, la instalación de rampas hidráulicas y ascensores para acceder al servicio del tren metropolitano, semáforos con sonido y la reparación de pavimentos en calles y veredas. Muchas gracias.

Alejandro Hernández: Gracias, buenos días.

Fuente: Radio Cooperativa

Contacto Prensa Fundación Nacional de Discapacitados fundacion@fnd.cl

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