discapacitados y reforma previsional

17 de Junio de 2008

por Alejandro Hernández * Escuche el programa radial que dio origen a esta columna Cuadro de texto:

La Fundación Nacional de Discapacitados hace un llamado al gobierno de Michelle Bachelet, para que no siga discriminando al sector y asigne la Pensión de “Invalidez” a todas las personas con discapacidad desde la niñez.

La ONG especializada en discapacidad, señaló que la Reforma Previsional supuestamente reconoce y consagra los derechos sociales fundamentales de los discapacitados, sin embargo lo que se verá en la etapa de ejecución, es la implementación de barreras y filtros que impiden la administración de una Seguridad Social universal y accesible para el sector, que en Chile alcanza los 2,5 millones de personas.

Dos semanas antes de ser puesta en marcha la nueva reforma previsional, observamos que la nueva reforma previsional como está diseñada, representa más discriminación y exclusión hacia las personas con discapacidad, en la entrega de las PBS de “Invalidez” o “Pensiones Básicas Solidarias”, que a partir de julio reemplazan a las PASIS o Pensiones Asistenciales, lo que viene a agudizar el sinnúmero de dificultades sociales que el sector debe enfrentar a diario.

Requisitos discriminatorios y excluyentes.

La asignación del beneficio comienza mal desde el nombre, que continúa señalando a las personas con limitaciones, con el concepto de “Invalidez”. Invalido, significa que carece de validez legal, que es incapaz e inepto. Nuestros familiares, hermanos y amigos con discapacidad valen y mucho.

Los requisitos para que las personas con discapacidad de 18 a 65 años accedan a la Pensión, son del todo discriminatorios. Por un lado la Ficha de Protección Social, instrumento utilizado para medir pobreza, exige un mínimo de 11.734 puntos para ser considerado parte del 40% de las familias más pobres del país. Y por otro, se requiere ser declarado “Inválido” por las AFP y en más de un 75%. Recién ahí se es beneficiario de las denominadas Pensiones de “Invalidez”.
“Nuestra legislación no ha abordado esta realidad en su total dimensión, porque si bien el decreto ley 689 de 1975 establece un régimen de pensiones asistenciales para personas “inválidas” (mal termino) y deficientes mentales, este tipo de beneficio es temporal e incompatible con cualquier otro tipo de pensión, así como también con cualquier otro ingreso.

Este concepto de incompatibilidad es colonial y no se condice con la realidad actual de las personas con discapacidad. El impacto económico y social de la discapacidad en las familias de los afectados, no es posible soslayarlo con la modesta suma de $ 60.000 (US 120) correspondiente a la PBS, si consideramos la ínfima oferta de empleos para personas con discapacidad y remuneraciones comparativamente inferiores”.



Situación de Pobreza y grave vulneración de Derechos.

El contexto social de las personas con discapacidad, de norte a sur del país, es de pobreza, discriminación y grave vulneración de derechos. Por lo tanto, el aplicar una ficha para medirle el grado de pobreza a cada niño, joven o adulto con discapacidad, resulta no solo erróneo sino además extremadamente cruel. Más aun si el resultado que arroje la ficha, declara que la persona no califica para la asignación de este beneficio, que es un Derecho Humano consagrado a nivel internacional.

Se mantiene la exigencia de que la persona no debe tener derecho a ninguna otra pensión en el régimen previsional, ni estar percibiendo más de un salario mínimo mensual. Si la persona trabaja más de dos años recibiendo un salario mínimo se le extingue la pensión.

La Reforma Previsional exige alto porcentaje de discapacidad, insolvencia y ser carga pasiva, lo cual sigue fomentando el 90% de cesantía que afecta al sector, considerando que solo el 1% consigue un contrato laboral. El pedir como requisito el estar cesante, es otro descriterio de la reforma.

Los Niños también son discriminados por la reforma previsional.

El antiguo sistema de pensiones, beneficiaba a los niños con discapacidades de hasta 18 años de edad que presentaban discapacidades neurológicas y mentales, dejando fuera a los niños con discapacidades físicas,  psíquicas, sensoriales y orgánicas.

Con esta nueva reforma previsional se agudiza la exclusión, ya que beneficia solamente a los niños con discapacidad mental y con un monto comparativamente inferior ($ 48.000). El monto para quienes tienen entre 18 y 65 años es de $60.000 –US 120- siempre y cuando reúnan con los requisitos.

Esta diferenciación es injusta y deja a su suerte a miles de niños con otras discapacidades motrices y graves discapacidades, quienes ni siquiera tienen acceso a un adecuado sistema de salud público.

La Pensión de Invalidez debe asignarse a todas las personas con discapacidad  desde la niñez, ya que es allí donde se produce el mayor gasto para las familias.De lo contrario, este niño quedara postrado en cama viendo como aumenta su discapacidad, o en el mejor de los casos mendigando en las calles, que es a lo que nuestra cultura y sociedad nos ha acostumbrado ver y fomentar, el típico prototipo de discapacitado que se suele asociar con limosna y caridad, no como sujeto de derecho”, agrega Raúl Arrollo, sociólogo de la Fundación.

Estamos frente a un “Transantiago Previsional”, donde quedan cientos de miles de discapacitados al borde del camino, con sus derechos humanos vulnerados, porque el derecho a una seguridad social digna es un derecho intransferible e irrenunciable consagrado por la Convención Internacional por los Derechos Humanos de Todas las Personas con Discapacidad, que Chile ha ratificado y aprobada por el Senado de la República, adquiriendo rango constitucional. El Estado no puede pretender que una ficha obligue a la persona a renunciar a sus derechos fundamentales.


 

Alejandro Hernández, Presidente Fundación Nacional de Discapacitados.
Experto en Discapacidad.  fundacion@fnd.cl 

 

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