Persona con discapacidad: el término correcto

Santiago, 10 de Junio de 2013

por Alejandro Hernández*

Visito Chile de norte a sur y también el extranjero, realizando charlas y ponencias en discapacidad, citando y congregando a la comunidad en torno a este importante desafío social. Capacitando a políticos, profesionales, estudiantes, empresarios, trabajadores y por supuesto a las personas con discapacidad y sus familias. En este trabajo, siempre hay una pregunta que se repite, dentro de las llamadas “preguntas frecuentes”.

Debido a que muchas veces en los mismos organismos estatales se confunden, procedo a escribir esta nota educativa. Porque la palabra y la interacción humana crea realidades y la realidad en Chile precisa urgente cambiar, envío antes que nada, un mensaje a periodistas, escritores y comunicadores: Nunca más utilizar los conceptos de “inválido”, “minusválido”, “cieguito”, “manquito” “cojo o rareza”.

Los dos últimos términos que menciono como inaplicables, fueron utilizados el año pasado en una nota redactada por el diario chileno Las Ultimas Noticias. “Detienen a Cojo que manejó auto en asalto a camión de cigarros” (Pag. 2 – 26 de enero de 2012), hecho que Fundación Nacional de Discapacitados denunció inmediatamente, por resultar esta peyorativa y poco digna para la inmensa mayoría de personas con discapacidad y sus familias. Las personas no deben ser tratadas por su diagnóstico o característica física, sino que por su nombre.

Muchas palabras atentatorias de la dignidad de las personas, son descritas en la "Real Academia de la Lengua Española". INVALIDO, por ejemplo, quiere decir que no tiene validez legal. Si un periodista o comunicador, utiliza este término, para referirse a una persona con algún tipo o grado de discapacidad, estará atentando no solo contra la persona aludida, sino contra los derechos de todas las personas con discapacidad, traspasando con creces el límite de lo ético.

Una persona no es solo por su condición de discapacidad, sino primero por su condición de sujeto de derecho .

Hasta la Biblia hoy día debiera actualizarse, cambiar algunos conceptos, cuando se refiere a las personas con discapacidad. Así las Iglesias también podrían ayudar a educar, en la transmisión de la fe y el amor por el prójimo. Parábola del “Paralitico” por ejemplo, debiera decir “parábola del Hermano con Discapacidad” sanado por Jesús (Mt 9.1-8; Lc 5.17-26).


Un poco de historia.

La definición lingüística de discapacidad fue el resultado del consenso efectuado entre más de 70 países, que en el marco de las Naciones Unidas emitieron un dictamen que a la postre aprobó el pleno de dicho organismo en su idioma original (el inglés) el término "disabilities" en sustitución de "handicapped". Posteriormente, el término traducido al español "discapacidad" fue aceptado por la Real Academia Española de la Lengua en 1990, apareciendo vigente en el diccionario de la misma lengua. 

Desde 1990, los gobiernos del orbe, y los organismos internacionales, regionales o locales, asumieron la aplicación del término "discapacidad", siendo congruentes con la importancia de buscar en dicha definición, la eliminación del uso de términos lingüísticos peyorativos para identificar a la población mundial que vive una desventaja física, intelectual, sensorial u orgánica.

De igual forma, en la “Convención Internacional Amplia e Integral para Promover y Proteger los Derechos y la Dignidad de las Personas con Discapacidad”, último Acuerdo Internacional ratificado por Chile en Marzo de 2007. Utilizó el término de discapacidad y lo definió como: Deficiencia física, intelectual o sensorial a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás.

Persona con Capacidades Diferentes..?

El origen de este término proviene de la campaña electoral presidencial realizada en México el año 2000 y que utilizó el entonces candidato Vicente Fox, como slogan de su campaña. En un afán de querer suavizar el término o “resaltar” las virtudes o habilidades de las personas con discapacidad.  A lo largo del mandato, este término se oficializó indebidamente, lo que ocasionó que en los discursos de los políticos, mensajes institucionales o documentos del gobierno, se utilizará esta definición.

Esta imprecisión logró tal alcance, que quedó registrado en ordenamientos importantes como la Constitución Política (antes de la reforma constitucional de diciembre del 2006). Incluso en algunas Leyes nacionales como el Reglamento de tránsito Metropolitano. Sin embargo, el término de “capacidades diferentes” no cuenta con fundamento etimológico, médico, académico, o de otro tipo que lo sustente.

El diccionario de la Real Academia Española señala que el término capacidad viene del latín capacitas, atis, mismo que tiene varios significados entre los que destacan: Aptitud, talento, cualidad que dispone alguien para el buen ejercicio de algo. Aptitud para ejercer personalmente un derecho y el cumplimiento de una obligación.

Persona con capacidades especiales..?. No, ya que todos las tenemos. Persona con necesidades especiales..?. Tampoco ya que también todos tenemos capacidades diferentes. El termino “capacidad” se refiere a todas las personas tengan o no discapacidad, ya que todas las personas cuentan con cualidades únicas y diferentes a otra.

Persona en Situación de Discapacidad..?

En Chile se utiliza a veces este término desde el aparataje estatal, para suavizar el concepto, mostrándolo como algo “transitorio” o “superable”. Sin embargo la experiencia indica, que la discapacidad está lejos de ser transitoria o mejorada en Chile. Las demandas del sector de personas con discapacidad y sus familias van en aumento. Exigen hoy al Estado mayor inversión y mejor gestión en este ámbito, principalmente por el nulo avance registrado en los últimos cuatro años.

Desde mi punto de vista, “Persona en Situación de Discapacidad” es el más ligth y siútico de los conceptos para referirse a nuestros familiares, al colectivo enorme de personas con discapacidad. Su tendencia va más bien dirigida a invisibilizar las demandas del sector, haciéndolas parecer como livianas y fáciles de superar. Ya sabemos que no basta solo con “Ponerse de Pié”.

El término correcto: Persona con Discapacidad.

En el título de Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el  13 de diciembre  de  2006  en la  Sede  de las Naciones Unidas en  Nueva York , se lee claramente el concepto que identifica al colectivo de “Personas con Discapacidad”, término a utilizar. Por tanto (y esto es definitivo), su utilización se considera el único correcto a nivel mundial.


Como dije una vez a unas estudiantes que estaban realizando su tesis en discapacidad: “Al conocer esta realidad uno nunca vuelve a caminar igual” (miraron asustadas). Sucede que al tomar nosotros conciencia, las barreras físicas, sociales y actitudinales que impiden la plena integración, se vuelven más claras y evidentes. Positivo escenario, pues al visibilizar, podemos transformar.

Hoy hemos aprendido algo nuevo, ya sabemos cuál es el concepto correcto a utilizar y también aquellos que podemos enviar a partir de ahora, directamente a la papelera de reciclaje.

 

*Alejandro Hernández es Presidente y Director Ejecutivo de la Fundación Nacional de Discapacitados. Consultor en Discapacidad en Chile y el extranjero. www.fnd.cl

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