niños con discapacidad

25 de Octubre de 2005

Niños con Discapacidad

por Alejandro Hernández *

Las organizaciones no gubernamentales de discapacitados le indicaron claramente a la Organización de Naciones Unidas que las personas con discapacidad tienen derechos y que desean participar en el desarrollo de una propia Convención Internacional y que incluso hay ideas definidas acerca de los contenidos.

Delegaciones no gubernamentales así como representantes de instituciones nacionales de derechos humanos, participaron de la jornada. Diversas perspectivas aportaron una contribución acerca de la manera en que se deben enmarcar los temas al interior de cualquier debate de pobreza y desigualdad. Se reunieron todos los días, publicaron, distribuyeron boletines diarios, se encomió lo honroso y se señaló lo deshonesto.

La Alianza Internacional sobre Discapacidad y algunas de sus organizaciones adherentes, como la Red de Sobrevivientes de Minas Antipersonales y otras organizaciones no gubernamentales dijeron aquí presente. Fue lamentable eso si, que salvo por las directamente relacionadas con las personas con discapacidad, faltara la vital presencia de las organizaciones de derechos humanos.

Ahora retrocedamos varias décadas atrás. Es decir volvamos al Chile de hoy, donde las políticas públicas y las decisiones relacionadas siguen dejando excluidas a las personas con discapacidad y sus familias, especialmente a los niños. Salvo cuando se necesita una nota de estilo “Insólito”, “un niño ejemplo”, una noticia “alentadora” o un reportaje “de coraje” y “perseverancia”.

Porque al igual que a un pez al que se le amarra una piedra y se le observa cruelmente intentando avanzar en el río, pareciera ser que es “conmovedor” ver como los niños, jóvenes y adultos con capacidades especiales, “luchan contra la adversidad”. En este sentido, algunos medios de comunicación televisivos dejan ver todavía en pleno 2005, un vil y truculento enfoque.

Algunos personajes de hecho se ponen la misma piedra que el pez y salen a caminar por Santiago de Chile amarrados a ella, para ver que se siente. Ponerse en el lugar del otro, no es vivir como el otro, es desarrollar un sentimiento de empatía. Se que muchos coincidirán conmigo en el hecho de que para ayudar a transformar la sociedad hace falta Educación, conciencia y voluntad, hay que sacar las piedras, los obstaculos y las ramas que no dejan ver el bosque.

Las formas de desarrollar ciertas acciones, siguen dejando al descubierto la ignorancia que provoca a su vez, la tremenda indiferencia social hacia nuestra realidad. Los miles de niños con discapacidad siguen estando Detenidos y Desaparecidos en vida, se sabe donde están, cuántos son y como se les ha maltratado y utilizado durante décadas, ellos tienen nombres, apellidos y necesidades concretas.

Más en nuestro país, el grito de Justicia, no encuentra impacto mediatico entre tanto ruido pre eleccionario, tanta lucha y ansia de poder. Los padres de niños con discapacidad están comenzando a exigir justicia y a reclamar sus derechos. Las propuestas carentes de todo realismo, coherencia y claridad en relación a la Política de Educación y Salud Especial en Chile, denotan improvisación, fomentan la reproducción de la pobreza y aumenta las desigualdades sociales.

La Educación en Chile no cumple con uno de sus objetivos principales: brindar igualdad de oportunidades como Derecho que debe ser garantizado. Al contrario, es una mercancía sujeta a las reglas del mercado y a los recursos económicos de la familia. Los padres sienten que les han robado los derechos a sus hijos y a ellos el derecho a elegir el tipo de enseñanza y vida que ellos quieren para sus niños. Sienten que el Estado no asume el rol de ser garante de la educación y salud con calidad y equidad que contribuya a la creación de un país socialmente justo.

Teniendo en cuenta los instrumentos regionales e internacionales para promover la eliminación de todas las formas de discriminación, en Chile aún subsiste un gran sentimiento de desamparo. Los padres se sienten tremendamente preocupados al comprobar que sus hijos, continúan siendo objeto de tremendas discriminaciones e injusticias.

En Chile se sigue violando la dignidad humana y los principios de igualdad de derechos, me decía una madre esta semana. A mi hijo se le restringe la participación en salud, educación, social, económica, política, laboral y cultural. Estas son algunas de las principales razones por las que no permitiremos más que nuestros hijos sigan siendo víctimas de un trato negligente, donde el mercado es el ente regulador y vende al mejor postor los derechos y las libertades fundamentales de los niños con discapacidad.

* Alejandro Hernández es Director de la Fundación Nacional de Discapacitados, Administrador de Empresas Sociales
y Activista por los Derechos Humanos . Mail: director@fnd.cl

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