discapacidad y salud

Santiago de Chile, 07 Enero 2008

*Por Alejandro Hernández

Devolvieron las postulaciones desde Fonadis me decía Roberto, una persona con discapacidad física adquirida de 48 años de Santiago, quien contactó a la Fundación Nacional de Discapacitados para inscribirse y recibir apoyo de la ONG. Nos cuenta las peripecias que ha tenido que sortear en busca de una operación en el Servicio público de salud.

Está rogando al sistema de salud por una operación a la cadera. “Y es que los 600 mil millones de pesos anuales con que cuenta el Fondo para la Discapacidad en desde el Estado de Chile se agotaron en Septiembre. Además me dicen que no hay recursos y que tengo que seguir esperando. Me pregunto si tengo que esperar hasta que muera de dolor, pena o depresión” dice Roberto derramando más de una lágrima.

Como muchas personas se encuentra en lista de espera en Hospital Salvador, donde no operan a una persona con discapacidad si no hay una orden del Fonadis. Es decir, si no llega dinero desde el gobierno no hay salud, alivio del dolor y menos aun prevención ni rehabilitación. Pongámonos en el lugar de nuestro amigo, ¿Qué sentiría usted si adquiere una discapacidad física y nadie le ayuda?. ¿Quién es el responsable si se agrava la discapacidad de Roberto?.

Su médico le recomienda urgente operar, sin embargo el Hospital lo tramita para tres o seis meses más. Esta es otra forma de violencia que se traduce en las falencias eternas del sistema médico y la burocracia viva que no se conmueve con los discapacitados, haciendo caso omiso de los Derechos Humanos y haciéndole la vida aun más difícil a más de 2 millones y medio de ciudadanos con necesidades especiales.

Negligencia, inoperancia y burocracia, son solo algunos de los términos que se repiten a lo largo y angosto de nuestro país. Empatía, buen trato y cuidado por el otro, son los términos que escasean en los sistemas que tienen como fin brindar Salud a la población, porque si la población enferma, es un país entero que adolece de lo más preciado de la vida.

Este cuadro del sistema de salud se ha visto agravado por un sistema de transporte público colapsado e inaccesible, dejando a cientos de adultos mayores, niños y jóvenes con discapacidad bajo la pisadera, aislados en sus casas y sin poder asistir regularmente a sus controles médicos, a la escuela, ni participar en igualdad de condiciones en ofertas de trabajo.

PROPUESTA PROYECTO DE LEY: LA SALUD ES LO PRIMERO

  • Desde la Fundación Nacional de Discapacitados hacemos visible la urgencia de legislar para que el Estado de Chile garantice el derecho prioritario de acceder a la Salud y Rehabilitación Integral de forma gratuita y oportuna a niños, jóvenes y adultos, independiente del tipo o grado de discapacidad física, psíquica, sensorial u orgánica que tengan y sin ningún tipo de restricción ni discriminación en base a su situación socioeconómica.

Con esta propuesta hacemos ver que no corresponde la espera para tratar a una persona con discapacidad, porque ella de por si merece recibir atención prioritaria y de calidad debido a las múltiples barreras y dificultades extras que debe enfrentar. La disculpa respecto a que no habría recursos para las prestaciones de salud, resulta inaceptable en cualquier país del mundo donde los ciudadanos estén pagando sus impuestos y en el entendimiento de que se debe trabajar con conocimiento de causa y estableciendo prioridades.

El 94% de la población con discapacidad nunca ha recibido atención en salud ni rehabilitación. Es decir 2,4 millones de ciudadanos.

Lo confirmó el mismo Estado a través del Primer Estudio Nacional de la Discapacidad en Chile realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas – INE el año 2004. La cifra de personas con discapacidad en los países sub. Desarrollados se triplicará en los próximos treinta años y actualmente va en un aumento sostenido.

La copa que tiene adosado el texto “Salud y discapacidad” es una copa que hace largo rato rebasó el borde. Los sollozos de cientos de miles no se escuchan, ni se respeta la dignidad inherente del ser humano. El llanto del dolor amargo es lo único que queda, luego que se pasa a llevar la dignidad del ser humano. De ahí la importancia de educar, tomar conciencia y legislar para frenar la exclusión que sufren las personas con discapacidad en nuestro país.

La burocracia es la forma de eternizar las necesidades, haciendo de cada persona un alma rogante y agradecida de lo más mínimo. “Es lo que hay”, decía casi autómata una funcionaria del Hospital que intentaba pienso, definir su propia situación laboral. Resulta urgente entregar un poco de esperanza para que la Salud en Chile y América Latina no sea fiel reflejo de esta triste afirmación que aparece como antesala de otro largo proceso de espera.

Alejandro Hernández, es Presidente de la Fundación Nacional de Discapacitados
Experto en discapacidad . Mail: director@fnd.cl

 

 

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