depresión: causa y solución

20 de Abril de 2006

por Alejandro Hernández *

Recientemente la Organización Mundial de la Salud estimó que el 20% de la población mundial tiene depresión, resultando un dato nada despreciable si se considera que es la segunda causa que genera discapacidad, en un universo de seiscientos millones de personas con discapacidad en el mundo. En Chile se calcula que el 10% de la población está afectada con esta enfermedad.

Ante el acelerado mundo en el cual nos ha involucrado el desarrollo económico y el mercado, solo una respuesta: Depresión, infelicidad y mayor frustración. El aumento de ls cifras macroeconómicas no aumentan la sensación de bienestar, satisfacción y felicidad de las personas. Un solo grito desesperado va a dar a las consultas médicas públicas y privadas: DEPRESION con efectos físicos y emocionales altísimos.

Una afección radical en el animo - no como arranques emocionales que resultan de problemas particulares- pueden hacernos sospechar que estamos frente a un trastorno de este tipo. Caída del animo, pérdida de energía e interés, sensación de enfermedad física o debilitamiento, baja concentración, perdida y/o aumento del apetito, sueño alterado y disminución de las funciones físicas y mentales, son algunos de sus síntomas más comunes.

Científicos de todo el mundo estiman que en los próximos años habrá dos enfermedades que costarán muchas vidas: el infarto al miocardio y la depresión. Mientras los especialistas abogan por tratamientos precoces, preventivos, uso de fármacos antidepresivos y drogas de última generación, nuestro país se inunda de farmacodependientes y de problemas de fondo sin resolver. De prevención y de estilos de vida saludables casi nada, muy poco.

Los servicios de urgencia se ven sobrepasados a causa de problemas físicos genuinos como dolores tipo infarto o de cabeza, indigestión, colon irritable y periodos alterados, que frecuentemente son resultantes de la depresión. Esto ocurre tan comúnmente, que la atención se ha enfocado solo en los problemas físicos, sin caer en cuenta que la causa de las dolencias es la depresión cuyo origen por lo general se arrastra por años.

Entre los factores estresores más comunes podemos mencionar los siguientes: exceso de trabajo, ambientes laborales nocivos, sueldos desiguales, amenazas de despido; la competitividad, el endeudamiento, cesantía, malas relaciones al interior de las familias, la insatisfacción originada por la deficitaria situación económica, la falta de vivienda y áreas verdes o la estrechez de espacios para el desarrollo pleno del ser humano; falta de acceso a la recreación, el sedentarismo y la ausencia de actividades deportivas, entre otras.

La depresión no debe observarse tan solo desde la dimensión personal del afectado o como un desajuste interno especifico. Un adecuado tratamiento debe considerar el contexto social y humano en el que nos encontramos. Por ejemplo, vale la pena referirnos a uno de los factores de mayor riesgo, que es la política de viviendas básicas, con materiales desechables y dimensiones indignas para el ser humano.

Solo esta causa genera una multiplicidad de problemas de orden psicológico pasados muchas veces por alto. Sin embargo ante la depresión, existe una política aceptada y orden de repartir medicamentos y drogas, lo cual sigue sin generar transformaciones de fondo para un mayor bienestar personal, familiar, comunitario y social. Tal ingesta de medicamentos más las contraindicaciones de cada uno de ellos, solo agravan los efectos de la depresión.

La depresión en Chile le cuesta al Estado anualmente aproximadamente 124 mil millones de pesos, que se invierte principalmente en compra y distribución de fuertes drogas y medicamentos.

Frente a una realidad donde el comercio es la norma y cuando se vive al día, difícil es enfocar cuestiones vinculadas a la psicología profunda del ser humano. Sin embargo, vale detenerse y reflexionar sobre los estilos de vida que impiden vivir plenamente, disfrutar y ser felices. La reflexión del hombre más pobre y del rico convertido, generalmente coincide en la búsqueda de la felicidad a través de las cosas sencillas, aquellas que están la alcance de nuestra mano.

Dentro de las soluciones para superar la depresión, está la medicina natural Reiki, terapia de origen Japonés que trabaja con la energía vital del paciente. Reiki (energía universal) e s la ciencia y arte de activar, dirigir y aplicar energía con las manos, como fuerza para sanar, equilibrar, logrando con ello un estado de armonía física y mental. Esta terapia natural nos devuelve la calidad de personas y nos ayuda a ser protagonistas de nuestra propia recuperación, más allá de la consabida etiqueta de “usuario sujetos de atención”.

Como Terapeuta de Reiki, hace 5 años he ayudando a aliviar la depresión, el estrés y la angustia a muchas personas con y sin discapacidad en situación de ingesta desmedida de medicamentos. Muchos habían perdido toda esperanza, incluso las ganas de vivir y de amar. Reiki es la mejor forma de superar la depresión y recobrar la sonrisa. Los resultan maravillosos cuando el paciente se da cuenta que es actor protagonista en su proceso de sanación.

En base a lo que ha sido mi experiencia, la verdadera solucion de la depresión y cualquier otra enfermedad, se encuentra en el trabajo guiado e integral a la medida de cada persona, respetando su individualidad y unicidad. Sugiero para quién sufre de depresión, que comience a trabajar con medicina natural el aspecto vital del cual depende la recuperación definitiva.

Terapia de Reiki: reiki@fnd.cl

Contacto 221 86 15 / 09 296 08 63


* Alejandro Hernández es Director de la Fundación Nacional de Discapacitados, asesor sindical y especialista en derechos humanos.


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