Farmacias v/s Medicina Natural

Santiago de Chile, Abril 07 de 2009

*Por Alejandro Hernández

Cuadro de texto:  Hace tiempo que las farmacias o “los Mall de la salud” vienen dejando entrever las irregularidades que han salido a flote durante este año. Una insalubridad interna que por siempre ha sido un secreto a voces, tanto en el ámbito de la salud pública como privada.

Estas cadenas de locales, cuyo fin es extender lo más posible las dolencias y enfermedades de la población para mantener las sucursales llenas de público cautivo, enfermo y dopado, pretenden eternizar el suculento negocio con los laboratorios.

Y por cierto, que ojala se mantengan los factores estresores personales, familiares, comunitarios y sociales que deterioran la calidad de vida de las personas. La idea: mantener drogada e inerte a la población, una población que poco a poco comienza a correr el velo que le impedía educarse y tomar conciencia respecto a la mejor forma de recuperar su plena salud.

Triste ha sido para mi observar a los visitadores médicos, no solo visitando, sino que también pagando con suculentos porcentajes a los médicos que, acatando la sugerencia de los laboratorios y las farmacias, recetan tal o cual remedio (el “más conveniente”) cual Dios omnipotente.

Para que?. La respuesta es bastante obvia, solo se busca que aumenten las ventas de las empresas farmacéuticas. No conozco a nadie que se haya sanado de una enfermedad consumiendo pastillas, estos químicos paliativos eternos, cuya máxima meta es aliviar momentáneamente los síntomas y dejar la enfermedad intacta.

Este fin cortoplacista por cierto que deteriora además nuestra salud, a través de las infinitas contraindicaciones. De sanar la enfermedad, nunca se habla. Mal karma el prescribir una mentira, una falsedad que aun intenta sostenerse de pié, más aun luego de conocerse la colusión de las 3 principales cadenas de farmacias en Chile, que se reunían y concertaban con el fin de manejar a su antojo, los precios de más de 222 fármacos, sustrayendo el dinero de los clientes, de la manera más eficaz y elegante.

Personalmente, si veo que el local de la esquina donde compro pan me roba, simplemente no vuelvo más. Y creo que la gran lección de esta crisis médica que está saliendo a flote, es entender que la mejor forma de sanar, es comenzar a buscar en la Medicina Natural la solución a las dolencias y enfermedades. Sin pastillas, sin contraindicaciones, sin engaño ni colusión de precios, sin lucro excesivo a costa de los enfermos.

Si de forma natural llegó ese dolor a tu vida, difícilmente se irá lanzándole pastillas al organismo. Hay que buscar la solución en lo Natural, me refiero a las terapias ancestrales como la Terapia de Reiki o las Flores de Bach, que buscan sanar primero las causas emocionales que llevaron a deteriorar la mente y el cuerpo. El éxito de estas medicinas es evidente en el presente.

Porque la Medicina Natural  actúa yendo al origen, a la raíz, sanando profundamente y lo más importante, devolviéndonos nuestra dignidad, nuestro poder de curación y decisión frente a nuestros desafíos de salud. Los fármacos no elevan la energía vital de organismo, no reordenan el sistema inmunológico, ni sanan las causas emocionales que detonaron la enfermedad. Es más, nos hacen hipotecar nuestra calidad de vida.

Por estar lejos de ser realmente efectivos, los fármacos representan solo una ilusión, un gran negocio que cobra vidas y por cierto, mucho dinero.  Es por eso que los enfermos crónicos, resultan tal lucrativos para la colusión médica. Enfermos de depresión, diabetes, hipertensión, cáncer o VIH resultan una muy buena noticia para las farmafias y los laboratorios. Perdón, quise decir farmacias.

Cuadro de texto:

“La Mafia Médica” es el título del libro que le costó a la doctora Ghislaine Lanctot su expulsión del colegio de médicos y la retirada de su licencia para ejercer medicina. Se trata probablemente de la denuncia publicada más completa, integral, explícita y clara del papel que juega a nivel mundial el complejo formado por el Sistema Sanitario y la industria farmacéutica.

El libro expone, por una parte, la errónea concepción de la salud y la enfermedad que tiene la sociedad occidental moderna, fomentada por esta mafia que ha monopolizado la salud pública creando el más lucrativo de los negocios.

Además de tratar sobre la verdadera naturaleza de las enfermedades, explica cómo las grandes empresas farmacéuticas controlan no sólo la investigación sino también la docencia médica, y cómo se ha creado un Sistema Sanitario basado no en la salud, sino en la enfermedad, que cronifica enfermedades y mantiene a los ciudadanos ignorantes y dependientes de él.

 

Alejandro Hernández es Presidente Fundación Nacional de Discapacitados, Profesor de Autocuidado y Terapeuta de Medicina Natural. director@fnd.cl

 

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